¿Cómo Funciona la Reflexología?

como

Sobre la manera cómo la reflexología funciona hay varias hipótesis que describiremos a continuación. Lo más importante y de lo que hay un sinnúmero de evidencias y testimonios es de que funciona, restableciendo la salud de quien se somete a ella: problemas digestivos, respiratorios, circulatorios, que se corrigen; migrañas, dolores de columna, alergias, que se curan; y cirugías de sinusitis, varices, cálculos, quistes, que se evitan.

De todo ello estamos recopilando evidencias científicas que compartiremos más adelante. Aunque sobre la eficacia de esta terapia ya existen suficientes evidencias que podemos encontrar en los libros de el Dr. William Fitzgerald, Estados Unidos, (1917), la Fisioterapeuta Eunice Ingham, Estados Unidos, (1930), la Hermanita de la Anunciación, Cecilia Inés, Colombia, (2012), la Dra. Ann Guillanders, Barcelona, 1996, el Dr. Joan Cosway-Hayes, Barcelona, 2008, cientos de páginas web y muchas otras autoridades al respecto de la reflexología. Es decir, de que la reflexología funciona no tenemos la menor duda, lo que requiere mayor investigación científica es la manera cómo ésta actúa en el organismo.

De acuerdo con la Hermanita Cecilia Inés, fundadora del centro de terapias FUNCERE, quien lleva ejerciendo la reflexología hace más de veinticinco años, ésta actúa a través del sistema nervioso. Cuando el terapeuta aplica un tipo de estímulo en el punto reflejo de un órgano específico, tomemos como ejemplo el hígado, dicho estímulo viaja a través del sistema nervioso hasta la parte del cerebro que controla el hígado, en ese momento el cerebro reconoce que hay algo que no funciona bien con su hígado y pone en funcionamiento todo el mecanismo necesario para que éste se recupere.

Lo primero que sucede es que hay una mayor irrigación sanguínea a este órgano, lo cual permite una mejor circulación, un barrido de toxinas y, por ende, una desintoxicación. Es por esto que antes y después de cada terapia se debe consumir como mínimo un vaso de agua, y durante el tratamiento consumir agua en abundancia para ayudar a que la sangre circule y haya un mayor barrido de toxinas.

Según Ann Gillanders, autora del libro “Reflexología: una guía paso a paso”, “el objeto de la reflexología es corregir los tres factores negativos implicados en el proceso de la enfermedad: congestión, inflamación y tensión. Los cuadros congestivos son responsables de crecimientos patológicos; los cuadros inflamatorios ocasionan colitis, bronquitis o sinusitis (y todo lo terminado en itis); y la tensión es culpable del descenso de la eficacia del sistema inmunitario”.

Los masajes de reflexología mejoran la circulación sanguínea y aceleran la eliminación de toxinas antes de que estas alcancen un nivel nocivo en el hígado, los riñones o el intestino. Otro resultado del masaje reflexológico, de acuerdo con Guillanders, es que estimula la liberación de endorfinas desde la glándula pituitaria, que son los analgésicos naturales del cuerpo. Es por ello que con una simple presión en un punto específico nos podemos liberar de un fuerte dolor de cabeza, dolor de oído o, incluso, un insoportable dolor de muela.

Joan Cosway-Hayes, autor del libro “Reflexología para todos”, describe varias teorías sobre cómo la reflexología actúa. Una de ellas sorprende por su simplicidad. El mero hecho de tocar, de que alguien nos toque los pies, genera una serie de reacciones químicas en nuestro organismo, por ejemplo, la liberación de substancias neuroquímicas como las enquefalinas y las endorfinas. Las enquefalinas sonunas substancias mucho más potentes que la morfina; es por ello, quizá, que la reflexología actúa tan eficazmente aliviando dolores agudos y generando una sensación de bienestar general.

No podemos dejar de lado los estudios del doctor William Fitzgerald y su Terapia Zonal. Este especialista otorrinolaringólogo estadounidense, después de ejercer varios años en hospitales de Londres y Viena donde estudió el sistema energético de la medicina tradicional china, descubrió que ejerciendo presión en puntos específicos de los dedos en pies y manos, podía lograr efectos analgésicos en el brazo, cuello, oído, ojos y el rostro de sus pacientes.

Fruto de su estudio publicó, en 1913, junto con un colega suyo, el doctor Edwin Bowers, un tratado llamado “Zone Therapy or Relieving pain at home” (Terapia de las zonas reflejas o Alivio del dolor en casa). El Dr. Fitzgerald dividió el cuerpo en diez zonas longitudinales de energía, que ascienden desde los pies hasta la parte superior de la cabeza. Las diez zonas las separó a su vez en cinco pares, cinco zonas en cada mano y pie correspondientes a cada uno de los dedos. La zona 1 inicia en el dedo pulgar de ambos pies, asciende por la parte interna de la pierna hasta los genitales y continúa, una sola, por el centro interno del cuerpo hasta la parte superior de la cabeza.

Cuando se estimulan los puntos reflejos en esta zona de los pies o manos, el efecto se produce en la nariz, boca, columna vertebral y órganos sexuales. Y así, cada zona tiene su énfasis en determinadas partes del cuerpo. De igual forma, los pies y manos se dividen en tres áreas transversales, lo cual nos permiteestablecer la posición de los órganos y sus correspondientes puntos reflejos en ambas extremidades, fig.5, 6 y 7.

zonaslongitudinales

Fig5. Zonas longitudinales y transversales y su correspondencia con el pie

zonastransversales

Fig6. Zonas transversales (visión plantar)

zonastransversas

Fig7. Zonas transversas (visión interna)

Tomado de www.efisioterapia.net

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *